Imaginé mi vida y la tuya
enredadas por maleza
iluminadas de fina lluvia
amor y pan sobre la mesa.
Imaginé tus sonrisas en el espejo
las mismas esperanzas de siempre,
herré con suaves trazos de color bermejo
tus movimientos eternos de temple.
Imaginé la lluvia de marzo en la ventana
sucia al tacto del cuerpo del hombre,
soñé, mi niña, con tu labio que ama
el olor inerte de tu escala de bronce.
Imaginé, en fin, mil mundos,
todos de escaleras infinitas
acortadas por tus nudos
ahogados en vidas divinas.
<3
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