miércoles, 30 de noviembre de 2011

Pra Té

Decido cubrirte de amor, 
No cosechar los voces terribles.
Exaltar tus carcias; sonrisas en manos,
Lavar las perlas con tus cabellos,
Subir a los paraísos que guardan ojos.

Torpe me manejo en la obscuridad,
Soledad ajena que me corroe,
Episodios ciegos mutilan el edén.
Enfermo de ira va la bestia,
Amando en silencio los recuerdos
              y las noches.

Llenar los vacíos con amor,
Con llanto de pasión,
Con ternura de niño.
Vivir diez vidas tus días,
Vivir cuatro niñas vestidas.
María, 
          María, 
                   María, 
                             María.
Cinco con tu cintura.

La muerte suspira

Soldado insaciable,
Armas en la mente
Y muerte en las sienes,
En las manos.

Las nubes caen sobre sus cabellos
Anunciando colores en las lluvias.
El frío llama la calma,
Como los miedos al miedo.

La carne es fresca, las vísceras negras,
La tierra fértil por los huesos,
La patria rica,
Los soldados mutilados,
Las familias rotas,
Animales sepultados,
Fosa única, último descanso
Último descanso bajo disparos de palabras,
De látigos de ideas,
Y de muertos por sentencias.

viernes, 25 de noviembre de 2011

El velo

Cubierto el rostro.
Sincera estela de cuello blanco,
Suave, roza la carne,
Caricia de múltiples sentidos.

Arrastra la pesada cadena,
De flores encarnadas,
De amores ulteriores,
Terribles pasiones.

Moja las manos del santo,
Haz tuya la idea errante;
Te aleja de la sombra
Recoge tus restos del baúl.

Piedra inerte, porosa, húmeda,
Pasa el tiempo en tus entrañas,
Vive cien soles,
Llora el río de los sollozos.

Rasga el vestido,
Descubre tus senos,
Abre el mundo entre tus piernas,
          Seduce al mártir del sendero.

sábado, 19 de noviembre de 2011

La Jeune Martyre


A Paul Delaroche († 1859)

Una aureola cubre tus senos,
Resplandece el tiempo sobre la luz,
Calla los lamentos en vida,
Entrega tus odios a las fieras.

Señala a quien te acecha,
Da unos pasos
     Obsérvalo de frente,   
Invítalo a la fosa.

Tu cuerpo muerto cubierto de tierra,
Aureolas grises en tus manos,
Atadas, rígidas, negras, frías.
Flotas libre sobre los cielos cristalinos.

Jinete errante lanzado a la tierra,
Despojado y extinto,
Suspiros grises sollozan sus palabras,
Verdugo de todas las vidas en una.

Imagen perpetua de voces hermosas,
Navegas infinita sobre los ojos del tiempo,
Mantienes los olores de la sangre y el arsénico.
Vives muerta bajo la montaña yerma.

martes, 15 de noviembre de 2011

II


Desde las ventanas reconozco el olor del olvido,
Dentro de las páginas ocultas de tu cuerpo
Y los llantos negros de tu vientre.
Las manos acarician el fin de tus hombros
Suaves, como el encuentro del viento con la brisa;
La luz, destellos caídos sobre cascadas de palabras,
Advierto cada sonido del crujir de tus ideas.
Caminamos tantas veces el borde de la muerte...
              Aún recuerdo sus dedos sobre mi espalda.


Cada latir retumba tu imagen,
Tensa suena la cadena anquilosada;
Eslabones de personas
Atadas por hilos: negros, rojos.
Danzan las almas.
Acorto los espacios
Rasguño lamentos, las lágrimas y luces.
La tristeza revuela los libros,
Perturba sueños y lacera heridas.

Interpretación final de la palabra,
Acto impuro de belleza tibia,
Mensaje eterno de amor.
Tu sonrisa incrustada en el muro.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Todas las eles


Si golpea los bosques con una mirada,
Si galopa los vientos sobre la sombra,
Si olvida cada día las viejas historias,
Si nunca tuve un recuerdo en las manos,
Si las hojas dejan de mirar el suelo,
Si los ruidos se convierten en oro,
Y el oro se transforma en mierda,
Y una luz calla,
Y un niño acaricia mi vida,
Si lo asesino,
                Y no existe,
Y una idea somete al hombre.
¿Hacia dónde caminan los vivos?
¿Qué colores pisan los animales?

¿Cómo toleras cada día?
Y ya.
                                                      !Y ya!
El cansancio devora cada miembro muerto
Bocados podridos en bandejas áureas,
Nada en el cuerpo; vive la muerte.



viernes, 11 de noviembre de 2011

Once

Un arma golpea de costado,
Arrebata los suspiros y los convierte,
Sucia,
En risas y lamentos.

Te eleva sobre el nuevo humo,
Pólvora ardiente.
Uno sordo, uno fuerte, uno fatal.
Un ruido.

Culmina la fe del observador,
Levanta la mirada y sujeta el calor.
Dos rostros en un camino se tocan,
Vida de belleza y deseos de hombre.

Cierra, hiere, yerra…
Sobrevuela tu cuerpo bajo el agua,
Cálida, suave, etérea, negra.
Recoge tus sueños perdidos,
Tus dolores de padre.
Camina el último camino.
Tú.
                           La muerte está ausente por la tuya.

jueves, 3 de noviembre de 2011

IV

Me sublevo y reduzco ante todo,
Los detalles de la fauna y el hombre,
Suspiros del destino hilados
Con la sonrisa infinita de un niño.
Me pierdo en el roce de tus labios.