miércoles, 12 de octubre de 2011

Falib


Desearía tener manos enormes, gigantes,
Tomar del suelo el llanto que corre,
Subir por una espalda lisa, tersa.
Un objeto inocuo,
Dos golpes en la sien,
Los sentidos desgarrados y la ceniza muerta de un recuerdo.

Cuando niño, era.
Niño en los cielos. Crecí muerto.
Nací niño, nací con todos los huecos yermos.
Herradura forjada en el gesto,
Mácula de sangre en lágrima de niño.

Con los ojos cerrados icé el camino,
Senderos de mil pasos.
Abre un brazo,
            Ata un sueño.
Advierte a los vivos que la mano sangra, que hierve
Que lleva furia y no ceja,
Golpea una idea, a una madre.

Los saltos de una persona retumban
Lapidario de rubíes,
Ninguna copa vana.
Desgaja tu cabellera en alud de voces.


Recorre el río y desgasta tus labios.

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